Perros adultos educando cachorros y jóvenes

¡Qué bonito un perro adulto enseñando a un perro joven!

Vale que todo lo que hacen los perros es bonito, pero es que cuando un perro joven crece y aprende con un perro adulto cerca es bonito y además muy gratificante. Los cachorros y perros jóvenes necesitan jugar con perros de su edad aunque también es esencial la figura de un adulto para su comunicación y desarrollo.

Hace unos días te hablaba en otro artículo sobre poner límites en la familia y es que quién mejor entiende el valor de los límites es un perro adulto estable. Nunca seremos tan buenos maestros como lo es un perro en cuanto a marcar límites en la comunicación e interacción.

He de decirte que muchas veces tenemos una especie de miedo de que un perro adulto marque o riña a nuestro pequeño cachorro, entiendo que si no somos expertas en el idioma perro puedan existir confusiones, por eso si compartes tu vida con un cachorro lo mejor es que te acompañe en el proceso de aprendizaje un profesional para que puedas aprender el idioma y reconocer lo beneficioso de que tu pequeño se relacione con perros adultos. Si necesitas mi ayuda, imparto el curso invidual ‘Cachorro feliz, familia feliz’; existe en formato presencial y online.

Para explicarte esto mejor te pondré un ejemplo de lo que aprendí de mis maestros y mentores, mis perros.

Mis perros no son perfectos, nunca lo han sido, nos hemos recuperado de muchos baches y exactamente por eso son mis maestros. Los tres juntos hacen un buen equipo y en cuanto a enseñar y poner límites a su «primo» Oliver, muy poquitas veces he tenido que intervenir. (Esto es así ahora, hace unos años era inimaginable que mis tres perros se relacionases bien y equilibradamente con otro perro)

En la foto hoy veis a Pecas, una de mis perras, y al «primo» Oliver que estuvo con nosotras su primer año de vida hasta que encontró una familia ideal. Él llegó siendo bebé y se marchó siendo un jovenazo guapo y educado de un año.

He aprendido muchísimo con un cachorro y tres perros adultos en casa. Bueno, hemos aprendido todos, la verdad. En este caso, Pecas, es una perro ex-agresiva (me encanta llamarlo así) y ya supo enseñar a Oliver que cuando los mayores dicen basta, ¡es basta!

Ella ha aprendido a tener paciencia, y digo que ha aprendido porque al principio no tenía del todo claro cómo se hacían las cosas, no soportaba demasiado a este pequeño tan pesado y loco y a cualquier mínima molestía, saltaba; pero poco a poco empezó a usar cada vez más y más su lenguaje, a extender todas sus señales desde muy leves hasta cada vez más fuertes, que es lo que ves en la foto. También puedes ver la cara de loco de Oliver, que nos dice que está sobrepasado de excitación, ¿sabrías detectar esa cara en tu cachorro?.

Lecciones fuertes son mensajes muy claros, que podría entender cualquier (incluso si todavía no eres una experta en el idioma perro). Los perros no tienen la obligación de estar receptivos siempre, igual como nos pasa a nosotros. Habrá situaciones donde por el bien general, nos metamos y marquemos nosotros los límites para evitar que vaya a más, pero… ¡ojo! Hay que saber cómo y cuándo hacerlo.

Los perros adultos son serios y seguros en sus decisiones con los cachorros, están en su derecho de no tener ganas de jugar o que un perro joven les moleste, por su propio bien y su propia tranquilidad, esto quiere decir que un aviso a tiempo puede impedir que más tarde les molesten. Pero todos sabemos que los cachorros y adolescentes tienen momentos en los que te vuelven loca y no sabes qué hacer con ellos, igual que quizás tú no tienes ganas de esos rollos, puede que tu perro mayor tampoco, así que respeta sobre todo las decisiones de tu perro adulto. 

Siempre, siempre, siempre debemos conocer en profundidad a nuestros perros y saber dónde está su propio límite. Beneficiarte de la educación consciente y natural de los perros es fascinante, lo ponen muy fácil si sabemos entenderlo.

Gracias, gracias, gracias

Elena Dogsanimal