Lo que hacemos los terapeutas y educadores caninos.

Antes de empezar, con este título no pretendo generalizar ni hablar en nombre de nadie, ya que todo lo que voy a exponer a continuación lo primero está basado en mi propio modo de trabajo y  el de personas cercanas y de confianza que trabajan de manera respetuosa y amorosa con los perros y el medio ambiente, como yo.

Lo principal, es que no educamos ni adiestramos a tu perro. Te mostraremos sus necesidades particulares y os ayudaremos a que os comuniquéis, a que tu perro te entienda y atienda y tú hagas lo mismo con él. No buscamos un perro obediente, sino que tu perro sea feliz y lo pueda compartir contigo.  Lo que más nos interesa es que tú quieras entender a tu perro para así, facilitarle a él la comprensión.

Sucede mucho que pretendiendo ahorrar en su educación, se ven muchos pequeños problemitas que se van dejando pasar, es más económico buscar en Internet o preguntar a un amigo, hasta que llega un momento que estás tan hasta arriba de la situación que no te queda otra que buscar ayuda y encontrar a un buen educador. Trabajar esta situación no es complicado para nosotros, los profesionales del perro, pero sí lo es para ti, pues ya llevas un tiempo en esta situación que te estresa, hasta que no puedes más y estás desesperada. En este estado, en serio, te va a costar más estar receptiva con tu perro. Y te aseguro que a tu perro le pasará lo mismo.

Primero quiero recomendarte una cosa muy sencilla, y es que te anticipes. Aunque sepas, aunque lo hayas hecho antes, si tienes una mínima duda, anticípate. Existen charlas, talleres y cursos si no quieres trabajar tu caso en particular, aunque es muy recomendable.

Lo siguiente que quiero pedirte es, que no culpes a tu perro. Tu perro se comporta del modo en que su situación se lo permite.

También tienes que saber que la eficacia de nuestro trabajo no es instantánea, aunque tú lo necesites, tu perro y tú necesitáis trabajar una serie de temas y la evolución siempre dependerá de vuestra dedicación a vuestro compromiso. Y todos estos temas a resolver serán tratados no de mayor a menos gravedad para ti, sino por necesidad y capacidad de cada uno. Me explico:
Quizás tu perro no sabe caminar con correa y esto te molesta, pero lo que de verdad sucede es que vive en un estado de ansiedad contínuo por algún motivo que todavía no sabemos. Pues en este momento el tirar de la correa es una consecuencia, no es la causa. Sencillo, ¿verdad?

También quiero que sepas que para educar a un perro no es necesario someterlo, ni humillarlo, ni avergonzarlo, ni gritar, ni forzar, ni exigir, ni hacerle daño. Esto es ‘lo de toda la vida’, pero estarás conmigo si te digo que lo de toda la vida es contrario al avance de la evolución, ¿no?

Espero que desde hoy sea más importante para ti la educación y la convivencia con nuestros perros, a la vez que sepas reconocer a los profesionales que trabajamos por la felicidad de tu perro, que siempre nos trae nuestra propia felicidad. Porque un perro feliz y alegre es contagioso. Para nosotros es fascinante cuando os vemos comprometidos a tope con vuestros perros y vemos como disfrutáis de vuestra vida juntos, cambia por completo vuestra energía, vuestra luz, vuestra intención.

Así que gracias, gracias por leer y porque a partir de ahora me prometes que buscarás tu felicidad y la compartirás con tu perro.
Si te ha gustado, compártelo y que cada vez seamos más los comprometidos por la libertad y felicidad de los perros.

Gracias, gracias, gracias

Elena Dogsanimal