Dependencia en los perros

Existe una gran diferencia entre la dependencia y el exceso de apego y la decisión de estar juntos a toda hora. La palabra clave es esa, decisión.

Cuando un perro es excesivamente dependiente, sufre ansiedad cuando no puede estar cerca de su persona y no es capaz de tomar sus propias decisiones, no disfruta, incluso no puede ni sabe hacer cosas él solo. Es importante saber diferenciar entre no ser capaz de hacer cosas a solas y que le guste estar haciendo cosas juntos. Cada cual es como es, pero es importante saber donde está la diferencia.

Muchas veces esta dependencia se muestra de un modo que ni siquiera podemos detectar que es un problema. Este conflicto emocional puede verse reflejado en comportamientos como: reactividad frente a otros perros, estado de alerta mientras estamos en casa, nos persigue por toda la casa, nos sigue con la mirada allá donde vamos, no soporta que haya una puerta cerrada entre él y yo…

En la gran mayoría de los casos la dependencia es recíproca, es tan grande el sufrimiento de nuestro perro cuando está separado de nosotras como nuestro propio sufrimiento, que lo pasamos mal cuando él se queda en solo, nos torturamos por sentirmos culpables, por tener que salir tantas horas o, incluso, por tener que dejarlo fuera del baño cuando vamos a ducharnos, por ejemplo. Cuando mi perro sufre porque no me ve, yo sufro y empieza un dilema mental y moral.

La autonomía del perro, igual que la del humano, debe trabajarse de manera constante y progresiva. La independencia no sirve únicamente para quedarse solo en casa tranquilamente o no sufrir cuando no estamos con el otro, sino para saber hacer cosas a solas, saber tomar decisiones propias y cultivar nuestra propia autoestima. Esto será la raíz para que nuestro perro sea alguien seguro de si mismo, alguien educado, respetuoso, atento y tolerante. Cuanta más seguridad tenga sobre si mismo, mayor autoestima, mayor dependencia y mejor capacidad de gestionar cualquier situación. En definitiva, cuanta más autonomía, mayor estabilidad.

¡Ah! Que nuestro perro sea cada vez más autónomo no significa que vaya a querernos menos o le gusten menos las caricias, al contrario, tu perro será más afectuoso porque si decide estar contigo será por decisión y no por necesidad.

¿Has pensado alguna vez que como responsables de nuestros perros, nos pasamos la vida tomando decisiones por ellos? Cuando y qué deben comer, la cantidad y duración de los paseos, con quién relacionarse y con quien no, con qué puede jugar y con qué no…

Es muy importante ofrecer a nuestros perros la posibilidad de tomar decisiones como: qué juguete prefiere, qué hueso recreativo le apetece, por dónde quiere pasear o donde le apetece echar la siesta. Ofrecer a nuestros perros la opción de tomar decisiones les aporta libertad además de transformar por completo nuestra relación. Nuestra decisión es importante, pero le estamos diciendo a nuestro perro que también su decisión es algo esencial en nuestra convivencia.

Te propongo un reto: durante los próximos 7 días, en uno de vuestros paseos, al que más tiempo puedas dedicar, saldrás a la calle y sencillamente le dirás a tu perro «Tú decides donde vamos». Desde ese momento, acompañarás a tu perro allá donde quiera ir. Es muy probable que tu perro siga el mismo camino de siempre, intenta desviar un poquito vuestra dirección para facilitarte la improvisación. ¡Ah! probablemente también se confunda y se te quede mirando esperando que guíes el paseo o le indiques algo. Es normal, tu perro está más que acostumbrado a que decidas por él.

¡Importante! Si tienes varios perros practica este ejercicio con cada uno de ellos por separado. Con la practica, podrás hacer este ejercicio con todos aunque ofreciendo la decisión a uno de ellos e ir pasando el testigo, aunque esto lleva práctica, te aviso.

Recuerda que el paseo es un momento para los dos, apoya y agradece su decisión, hazle saber que estás con él, que le sigues y le acompañas. Sé su seguidora y hazselo saber con tu confianza y tus actos.

Sobra decir aunque lo digo que, si como responsable de tu perro crees que algún momento o situación es peligroso para él, obviamente sácalo de esa situación y sigue con la práctica.

Al llegar a casa después de este paseo compartido, que siga la calma y la complicidad que habéis compartido en ese rato y observa cómo se encuentra, como te trata, como os comunicáis.

Cuéntame en comentarios si decides unirte al reto para practicar la autonomía con la toma de decisiones y transformar vuestra relación, si puedo ayudarte escríbeme tu pregunta. Me encantaría conocer vuestra experiencia con el reto; te apoyo y te animo a pasar a la acción.

Gracias, gracias, gracias.

Elena Dogsanimal