Perros aburridos, ¿felices o frustrados?

Lo primero que te diré es que no pasa nada si tu perro tiene ratos de estar aburrido y tranquilo. Todos los tenemos. Mantener la mente en blanco sin necesitar estar en activo no es nada malo, al contrario.

No es lo mismo saber estar aburrido que llevar aburrimiento acumulado, que esto…. ¡esto es lo peor! Para nosotros y para ellos. Cuando la mayor parte del tiempo se sienten aburridos, tarde o temprano empezarán a buscar alguna actividad con la que satisfacer sus ganas de acción, acción mental y física.

Normalmente el juego que ellos eligen para terminar con el aburrimiento no suele ser de nuestro agrado, pues son cosas que, por una parte son muy divertidas para ellos, pero además es que llaman mucho la atención… ¡EXACTO! Son juegos muy llamativos y exagerados que sencillamente nos avisan de que este aburrimiento ya se les va de madre y, o hacemos algo o ellos deciden qué hacer.

Estos juegos que nacen del aburrimiento normalmente no sacian su mente aburrida y lo más probable es que vaya cada vez a más, tanto el juego exagerado como el aburrimiento. Y esto… esto, querida responsable de tu perro, esto empieza a ser un problema.

El aburrimiento es sano cuando ellos mismos son capaces de estar en su cama relajados observando lo que pasa a su alrededor. Esta es una actividad súper saludable para ellos porque, aunque su cuerpo y mente están en calma, su capacidad de observación aumenta y son capaces de entender, aprender y asimilar todo lo que pasa a su alrededor desde un estado de ánimo perfecto para su propia autogestión.

Que nuestro perro sea capaz de estar tranquilo desde su cama mirándonos, observando, sin necesidad de intervenir en nuestra vida, sencillamente como espectador, atento a nuestros movimientos, aprendiendo nuestra forma de hacer y comunicar… ¿Acaso crees que alguien te conoce mejor que tu perro? Yo creo que no.

Quiero explicarte de qué manera detectarás si tu perro está aburrido y cómo puedes hacer frente a esta situación.

Te he explicado arriba como es un perro aburrido equilibrado, necesitarás diferenciarlo antes de nada. Si entre esos ratos de ‘tranquilo aburrimiento’, se levanta 20 veces, suspira muy fuerte, se sacude, se lame sus patitas repetidamente…vamos, si está inquieto, tu perro está acumulando aburrimiento, se está volviendo frustrante y si esto sigue le va a perjudicar de verdad. El aburrimiento tranquilo posiblemente termina en siesta, el aburrimiento continuo va en aumento, frustra y desespera. 

¿Qué hacemos? Pues, tranquila. No es que tengas que hacer algo ya mismo, y se vaya a solucionar un problema. A partir de este momento empezarás a estructurar vuestras actividades para que su cabecita inquieta sea capaz de gestionar el aburrimiento por si sola.

Te lo explico: desde este momento, que te acabas de dar cuenta que tu perro está aburrido, vas a empezar a ejercitar su mente y aprenderéis juntos a convivir de manera equilibrada y ordenada, para que su cabecita se estructure y empiece a ser resolutivo por su cuenta. Es muy importante esta última parte, la de ser resolutivo.

Te hablo de perros de cualquier edad cuando te digo que necesitan una estructura seria en la convivencia para aprender a respetar límites y espacios tanto de su entorno como de los demás individuos de la familia.

Creo que con esto que te acabo de decir, pensarás… ¿Pero no me estabas hablando de mi perro aburrido? ¡Yes! Una mente equilibrada y estructurada es capaz de gestionar también los ratos de aburrimiento. Como te he dicho antes, el aburrimiento no es malo siempre y cuando se sepa gestionar, y a eso voy con lo que hoy te explico.

Te voy a explicar 3 ejercicios que puedes empezar a trabajar ya mismo con tu perro para aportarle autonomía con el fin de que, a largo plazo, sepa ser independiente y pueda estar aburrido sin frustración.

  1. Nos vamos a sentar en el suelo (sin llamarles la atención), hacerlo sin más. Con el único propósito de que ellos se mantengan a una distancia como de medio metro. Esto lo conseguiremos marcando nuestro espacio con nuestros brazos para que no nos invadan. Sin hablar, sin usar la fuerte, sin correcciones como «no, sshh, siéntate…». Quien debe moverse es tu perro. Al principio no te va a ser fácil, tendrás que repetirlo varias veces para que entienda lo que estáis haciendo. El fin es que podamos estar haciendo cualquier cosa sentadas en el suelo y ellos haciendo también lo que les plazca, sin estar los dos pegados. Recuerda, estamos entrenando la concentración.
  2. Jugar de manera ordenada. Estoy segura que vuestros ratos de jugar so uno de los momentos más divertidos y por eso vamos a crear más expectativa desde el juego ordenado para así estructurar un poquito su cabeza. Por ejemplo si jugamos con un mordedor de cuerda, lo lanzaremos, y cuando nos lo traiga para que lo estiremos o volvamos a lanzar, vamos a pedirle que lo suelte y le marcaremos un tiempo de espera, «Espera…», unos  segundos mientras mantenemos el juguete en la mano. Lo lanzamos de nuevo y le decimos: ¡a por ello! Este tiempo de espera, más adelante cuando estemos acostumbrados a jugar en orden, podremos lanzar el juguete y que se mantenga a la espera hasta que se lo pidamos.
    Es importante en este juego ordenado que las esperas sean ágiles y el juego no se pare, observa mucho el lenguaje de tu perro, no conviertas este juego en un aburrimiento. 
  3. El siguiente y último punto será dar un paseo en silencio, sin intervenir. Iremos a donde quiera, nos pararemos donde y con quien quiera. Si nos mira y espera nuestra respuesta, sencillamente les diremos que hagan lo que quieran nada más. Tratamos de ofrecerles independencia y en algunas situaciones necesitan que les ofrezcamos la opción de decidir cuándo después de tanto tiempo hemos tomado las decisiones por ellos. Él toma las decisiones.

¿Verdad que son situaciones súper cotidianas? Pues parece tontería pero marcar estos límites en los espacios y tiempos puede ayudarles cantidad a estructurar su mente para aprender a gestionar por si solo situaciones tan fáciles como las del día a día o, puntualmente, situaciones que se le compliquen como cruzarse con un perro que no le gusta o asustarse por un petardo inesperado. Llegar al punto en que su cabeza está totalmente capacitada para enfrentarse a situaciones nuevas fuera del control de todos, empieza por empezar a resolver conflictos tan sencillos como los del día a día.

¡¡Ah! He de decirte que, si practicamos el punto 1, cuando trabajemos el punto 2, el anterior también estará presente y lo mismo pasa con el 3. Los puntos siguientes respetan a los anteriores. ¿Me explico?

Esto va a resultar nuevo para los 2, para ti y para tu perro, y ten en cuenta que buscamos la tolerancia en lugar de la frustración. Si te cuesta ponerte en situación y necesitas que te ayude a comprender a tu perro cuéntalo en comentarios y te ayudaré a resolver.

Gracias, gracias, gracias

Elena Dogsanimal