Jugar con perros y como perros

Jugar es genial, es una de las formas en que mas puedes aprender de tu perro, es una de las actividades más satisfactorias para los dos, mejora la calidad de nuestra relación, pero… ¿jugar es lo mismo que estar extremadamente nervioso?
Seguro que conoces algún perro que cuando ve alguno de sus juguetes se le va totalmente la cabeza y ya no puede pensar en otra cosa más que en su pelota o su juguete, que además, pita. A mí me encanta usar juguetes para relacionarme con ellos, pero no siempre es nuestro mejor juego, y sobre todo, no es el mejor juego para todos ellos. Como siempre, depende lo que más le guste, pero hoy quiero contarte y proponerte otro juego más guay.

Vuélvete un poco perro.

Como juegan los perros, ellos se revuelcan, se muerden las orejas, las patas, se persiguen, se hacen placajes… es un juego bruto, pero también se avisan cuando algo les molesta, se quejan pero no solo eso, es que los demás lo entienden, y si aunque lo entiendan, no lo respetan, el próximo aviso será más tajante.
La mente de los perros es muy ágil, todavía más en el juego, va deprisa, no tiene ganas de esperar para jugar, todo tiene su momento, pero va todo seguido, una cosa detrás de otra.

Imagínate mientras te cuento esto a un grupo de perros, cada uno en su posición, uno corre, los demás persiguen, uno lo alcanza y lo tumba, los demás se chocan y al que está debajo le hacen daño, se queja, y todos saben lo que ha pasado, pasan unos segundos hasta que vuelve la acción, antes se aseguran que todo está en orden. Mientras te lo cuento, me lo estoy imaginando.

Y ahora, te digo, haz como ellos, aprende de ellos. No solo aprenderás cosas sobre tu perro, te aseguro que te darás cuenta de la importancia del lenguaje corporal en todo y todos los que te rodean y le prestarás más atención.

Túmbate en el suelo, juega, si no quieres morder, no muerdas, usa tus manos, tu cuerpo, para empujar, para dar cabezazos, para apretarle las patas a tu perro, si le molesta, hazle caso sino, ya te lo he dicho, el siguiente aviso será más claro. ¿Te ha hecho daño? Díselo tu también, comunícate con él, pero eso si…. ¡NO TE ENFADES! Si te hace daño porque tu perro es grande y te pisa la mano… lo siento… son consecuencias del juego de perros, puedes parar de jugar, pero no te lo tomes a lo personal, esta no es la esencia del juego de perros.

Vas a aprender cosas que le gustan y no le gustan a tu perro, igual que él aprenderá estas cosas de ti. Te darás cuenta que los dos sois libres de poner vuestros limites cuando algo no va como os gusta u os apetece en ese momento. Si el juego se pasa de excitación, salte del juego. Como te digo, todos aprendemos jugando.

¿Qué me dices? ¿Vas a jugar como un perro? Cuéntamelo en los comentarios.

Gracias
Elena |Dogsanimal

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