En este, mi blog, te conté la mayoría de las historias que viví con mis perros Poncho, Pecas y Abril. Hoy, el día que te escribo estas líneas, ya no están conmigo ninguno de los tres y puedo contártelo con mucha paz y sin ningún drama.
Puedo recordar tantas historias felices que es imposible quedarme con lo triste, que solo fue un periodo de tiempo cortito comparado con los demás. Cualquiera desearía vivir 15 años de amor y cuidado a sus mejores amigos. Yo pude hacerlo, cuidé hasta el final a Poncho, a Abril y a Pecas.
Me gustaría recomendarte que te tomaras una tarde para navegar por el blog y conocer más de su historia. Cuando termine de escribirte esto, es lo que voy a hacer yo.
Habrás intuido por el título de este artículo que quiero hablarte de la despedida, de uno de los momentos más temidos por todas las que compartimos nuestra vida con un perro o, en realidad, con cualquier ser amado. Hace tiempo, ni siquiera quería pensar en su muerte y pensar que algún día llegaría el momento de que mis días pasasen sin su presencia se me hacía imposible de creer.
Y un poco, la primera de las muertes de uno de mis perros fue un golpe inesperado que me hizo pedazos. Por más -o menos- que lo quieras pensar, creo que nunca puedes imaginar la sensación de los días normales cuando uno de tus amigos perros ya no está. Es muy raro, porque se siente el vacío, a la vez una sensación de intentar convencerte a ti mismo de que todo está bien aunque en realidad no lo notas. Pasan los días y parece que cada vez todo se vuelve más normal pero en realidad no, en realidad de repente, un día cualquiera, no llenar su plato de comida se hace extremadamente triste o no darle los buenos días se hace imposible de aguantar.
Pero esta no iba a ser una carta triste, porque ante todo me define el optimismo y la confianza absoluta en que la vida siempre volverá a brillar.
En este momento, quiero contarte que cuando murió el primero de mis perros necesité escribirle cartas a él, a Poncho, para soportar el sinsentido que se había vuelto la vida. Hoy hace casi cinco años que empecé a escribir estas cartas y la historia que vengo a contarte es bonita y esperanzadora, porque estas cartas se han convertido en «Cartas de despedida», el libro que recoge todos estos escritos, tristezas, lloros, esperanzas y anhelos. Las cartas con las que transité un duelo que se convirtió en la paz y la serenidad que Poncho transmitía a todos los que estábamos a su lado.
Creo que no hace falta darte más explicaciones porque te dejaré aquí abajo el acceso al lugar donde puedes descubrir el libro, mi libro. Muy fuerte estar diciendo «mi libro».
Clic aquí para descubrir el libro.

cartas de despedida
En este, mi blog, te conté la mayoría de las historias que viví con mis perros Poncho, Pecas y Abril. Hoy, el día que te

Los perros en 2025
Con todo el “boom” de las redes sociales escribir en un blog está pasado de moda. Aún así, la escritura sigue siendo mi lenguaje y

ebook para aprender de tu cachorro
¡Holahola! ¿Te estás volviendo loca con la llegada de tu cachorro? Mordisquitos dolorosos en las manos y los pies, no hay manera de que haga


